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Ballet fitness: la técnica que es furor en Nueva York para tonificar el cuerpo

Cuando el calendario marca el comienzo de septiembre, la nota mental asalta a quienes pasaron el año sin hacer actividad física: “tengo que empezar el gimnasio, ir a caminar, hacer algo”. Y casi a continuación la desmotivación surge sola. Porque las rutinas con aparatos aburren a muchos, salir a correr o caminar sin compañía para otros tantos no es opción y alternativas como natación o clases de gimnasia localizada no son para todos.

Los beneficios de la danza clásica para el cuerpo son tan conocidos como la necesidad de realizar actividad aeróbica. Y si ambas disciplinas se hacen una y potencian sus resultados, ¡Eureka!

Es lo que ocurre con el ballet fitness, una técnica que es furor en Nueva York y que, inspirada en el ballet clásico, resulta una innovadora fusión de disciplinas que tonifica y fortalece el cuerpo.

No es ni más ni menos que la combinación de ejercicios de fuerza, elongación y resistencia que adaptados a los movimientos de la danza clásica elevan las pulsaciones y transforman el cuerpo. Es que la innovadora técnica no sólo tonifica y fortalece, sino que además mejora la flexibilidad, coordinación, equilibrio y facilita la pérdida de grasa corporal.

Infobae habló con Mauara Mariussi y Natalí Aún Santiago, quienes hicieron desembarcar la novedosa disciplina en Buenos Aires, luego de practicar danza clásica desde pequeñas y aprender a bailar clásico y otros estilos en distintos estudios tanto locales como de los EEUU y Brasil.

Todo empezó por el amor que tenemos por el ballet y por los beneficios que esta actividad otorga. Iniciamos nuestros estudios en danza clásica y otros estilos como jazz, modern jazz y danza contemporánea hace más de 15 años”, contaron las jóvenes, que se conocieron hace cuatro años tomando clases.

Su pasión por el ballet fitness entre tantas técnicas que fueron aprendiendo y perfeccionando las llevó a tomar la decisión de profundizar sus conocimientos en este revolucionario método. Por ello, se capacitaron en seminarios y workshops, como Ballet Beautiful y The Bar Method, en Nueva York.

Tras recordar que luego de varias capacitaciones decidieron adentrarse en este método y elevarlo a algo novedoso y nuestro, las jóvenes relataron que fusionaron disciplinas creando un método único en el que “la combinación de ejercicios de fuerza y repeticiones de movimientos de la danza clásica se realizan al ritmo de distintos tipos de música”.

Así fue que en abril de este año se animaron y abrieron su primer estudio, We Ballet Fitness, en Buenos Aires, en el barrio de Recoleta. “En la Argentina somos las primeras en incursionar en este método totalmente innovador y distinto a las alternativas típicas de la danza que hasta la fecha existen aquí”, se enorgullecieron.

Las que nunca se calzaron las zapatillas de baile no se quedan afuera

“Nuestra disciplina realmente es única, por eso decidimos orientar la técnica que logramos a lo largo de varias capacitaciones a aquellas personas que siempre quisieron incursionar en la danza, y en particular en el ballet, y que nunca se animaron o sienten que ‘ya están grandes’ para comenzar con este tipo de práctica”, narraron.

Así es que aquellas personas que se arrepienten de no haber incursionado en la danza de más jóvenes tienen su oportunidad de hacerlo ahora, sin excusas. “Vimos que hay tantas personas que deseaban hacer ballet que decidimos crear una clase en la que cualquier persona pueda iniciarse en la disciplina, desde otro punto de vista: desde la voluntad, la dedicación y las ganas, sin quizás los típicos prejuicios de una técnica tan exigente como es el ballet”, aseguraron.

Con la convicción de que “hoy en día no existe esta posibilidad en fitness”, las jóvenes recordaron que “las opciones antes de ballet fitness eran la clase tradicional de ballet o el gimnasio”. De ahí que para ellas la nueva técnica “ofrece una combinación perfecta de ambas disciplinas orientado a gente sin experiencia en danza”.

“Ballet fitness es distinto. Es una clase que, además de ser novedosa, las chicas que la practicantonifican el cuerpo y aprenden la técnica de ballet desde otro punto de vista“, insistieron Mauara y Natalí, quienes describieron: “Nuestra clase consiste en una combinación de ejercicios isométricos, cardiovasculares, de fuerza, elongación y resistencia que adaptados a los movimientos de la danza clásica elevan las pulsaciones y transforman el cuerpo“.

Así, las jóvenes se proponen la ambiciosa misión de que “quienes concurran a las clases finalicen con una sensación de bienestar corporal y renovación interna”. Interesante propuesta para ponerse en movimiento y que a nadie le quede pendiente la deuda con el tutú.

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